miércoles, 4 de diciembre de 2013

Juliette Mathews

Viaje 2.

21:00 hrs. Salir tarde del trabajo, subirse en la covida para bajarse en el ovalo y tomar otro carro a casa.

2 Asientos adelante, una pareja común y corriente miraban por las ventanas, por un momento pensé, menos mal que no estoy así, disfruto mi soledad al máximo.

De pronto mientras mi mente divaga entre los individuos, el le hace señas, miro sus orejas, era sordomudo.

Los observé durante buen rato, el le hablaba con dedicación, pero en sus ojos había un brillo especial, jamás lo había visto, era el amor como jamás lo pude ver, como jamás lo pude sentir, como jamás lo voy a entender.

El le hizo una seña ella movió la cabeza en señal de si y el puso su brazo encima de su hombro, la tocaba con tanta delicadeza, la amaba como no pude verlo en ninguna otra persona.

Quizá acabo de ver un milagro producto del amor, quizá estoy muy "sentimental", quizá ellos me acaban de dar la mejor lección de la semana; las palabras sobran para amar, nada es un impedimento para amar, todo se puede en esta vida.

Cuando el amor traspasa fronteras, hasta los mudos se aman de la mejor manera.

Eso no quiere decir que yo haya cambiado de opinión, el amor sigue sin importarme, tengo que bajar, nos vemos luego.

Ovalo.
21:30pm.

martes, 3 de diciembre de 2013

Jennifer Corrales (1° parte)

Por ese inconfundible hedor de cigarrillo, guardé tu chamarra de cuero.  Me recuerda todas las noches en vela fumando toneladas de libros en nuestra biblioteca. La encontré en el baúl del ático con algunas fotos de nuestros viajes por el mundo. Busqué en los bolsillos y encontré una libreta.

Querida Jennifer:

Es mi intención que encuentres esta libreta tiempo después de mi desaparición. En este baúl estan nuestros mejores recuerdos, nuestros mejores cinco años juntos. Nos conocimos en Holanda, en esa cafetería legalizada y recomendada por nuestro guía. Tenías 21 años, aprovechaste el descanso de verano y yo el descanso de mi vida.
Practiqué mi saludo en los idiomas que conozco para ganarme tu confianza y atención.

¿Hola? ¿Hallo? ¿Hello? ¿Bonjour?

Me miraste incrédula y compasiva, respondiste "No, gracias".

¿Ya viste las fotos? Nuestros mejores años.

Nuestro viaje a Costa Rica fue un capricho tuyo. "Quiero conocer el Río Celeste" tu color favorito.
Tu capricho me llevo a conocer el cielo, el lugar fue mágico. Mira las fotos, no cierro la boca nunca, mi asombro era evidente. La noche,  cuerpo, la música. Fue su primer cumpleaños fuera de casa, y mi último año de vida...