Por ese inconfundible hedor de cigarrillo, guardé tu chamarra de cuero. Me recuerda todas las noches en vela fumando toneladas de libros en nuestra biblioteca. La encontré en el baúl del ático con algunas fotos de nuestros viajes por el mundo. Busqué en los bolsillos y encontré una libreta.
Querida Jennifer:
Es mi intención que encuentres esta libreta tiempo después de mi desaparición. En este baúl estan nuestros mejores recuerdos, nuestros mejores cinco años juntos. Nos conocimos en Holanda, en esa cafetería legalizada y recomendada por nuestro guía. Tenías 21 años, aprovechaste el descanso de verano y yo el descanso de mi vida.
Practiqué mi saludo en los idiomas que conozco para ganarme tu confianza y atención.
¿Hola? ¿Hallo? ¿Hello? ¿Bonjour?
Me miraste incrédula y compasiva, respondiste "No, gracias".
¿Ya viste las fotos? Nuestros mejores años.
Nuestro viaje a Costa Rica fue un capricho tuyo. "Quiero conocer el Río Celeste" tu color favorito.
Tu capricho me llevo a conocer el cielo, el lugar fue mágico. Mira las fotos, no cierro la boca nunca, mi asombro era evidente. La noche, cuerpo, la música. Fue su primer cumpleaños fuera de casa, y mi último año de vida...
No hay comentarios:
Publicar un comentario