1.70, rubia, 55 kilos, independiente, desempleada, vagabunda, drogadicta, esos son mis datos personales.
Hija de padres ricos pero yo iremediablemente rebelde, mayor de dos hermanos y la más consentida en la casa hasta los 17 o eso recuerdo.
Empecé a vivir sola en un piso que me pagaba mi daddy, iba a la Universidad a estudiar comunicaciones y todo parecía gratamente normal, super genial.
Una fiesta, dos, tres, cuatro por semana y si no vomitaba eran fiestas diarias, mi simpatía, cuerpo y brillo atraían a los hombres como moscas y a las chicas por la popularidad; yo, Nicky era la reina de las fiestas universitarias, la sex simbol del año la mejor amiga, la mejor hermana, la femme nickita como me decian, yo lo era todo.
Pero quería más quería mas acción, quería estar mas alegre, yo quería otro nivel, quería estar siempre en mi pedestal, quería volar; probé con la marihuana y sus efectos psicodelicos no me llamaron mucho la atenciòn, la cocaína y el extasis fueron las delicias en las mesas de las discos y las compañías en soledad...
Mi padre se enteró y se olvidó de mi, dijo que estaba avergonzado de la clase de persona que soy y no me importó, yo era feliz. Me quitó las tarjetas dinero y al no tener como pagar mis exquisiteses me volví una dulce carnicera; a costa de mi compraba hasta lo que jamás pensé tener, no era tan malo después de todo yo los escogía y por dinero los dejaba amarme un rato.
Se ha vuelto una adicción, no tengo ganas de comer, me veo tan distinta en el espejo, no se donde a ido la femme nickita, veo a una muñeca toda mojada frente al espejo, pero por dentro, por dentro veo solo cenizas, bajo la lluvia y camino a casa siento correr lo poco de mi inocencia por mis piernas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario